Stephan Brühl trabaja únicamente en blanco y negro. La fascinación por esta técnica surge de la búsqueda de la abstracción y la transformación del mundo real de los colores a una escala diferenciada de matices de gris que va del negro profundo y al blanco luminoso. De este modo, luz y sombra adquieren mucho más peso y aportan una visión subjetiva, intensificada por el tratamiento en la cámara oscura. 


Los motivos se centran en el paisaje y la arquitectura, con predominio de la imagen detallada. Fascinado por el volcanismo de las Islas Canarias, Stephan Brühl busca signos y formas elementales, a menudo gráficas y abstractas. Con los motivos de la arquitectura rural quiere mostrar los signos del paso del tiempo y de la transitoriedad. Por el contrario, la atracción por la arquitectura moderna nace de su clara geometría. 

 

Hasta 2003 trabajó con máquinas de gran tamaño. Todavía se pueden conseguir copias en papel baritado de tirada limitada, en caso de estar disponibles. Desde 2009 usa una máquina digital de formato medio. Las copias correspondientes realizadas con una impresora profesional de tinta también están disponibles en tirada limitada.